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Tres exmilitares declaran en caso de masacre en Fenastras

El hecho ocurrió un 31 de octubre de 1989, cuando una bomba explotó en la sede sindical.
Tres militares de alto rango de la época de 1980 declararon el pasado lunes ante el Juzgado Segundo de Instrucción de San Salvador por el caso Fenastras, un ataque ocurrido contra la Federación Sindical de Trabajadores (Fenastras) en 1989, donde murieron nueve personas y 40 heridos, entre las víctimas la dirigente sindical Febe Elizabeth Velásquez.

Al juzgado llegaron los militares Juan Carlos Carrillo Schlenker, exdirector de la extinta Guardia Nacional; Héctor Heriberto Hernández, exdirector de la Policía de Hacienda y el general Rafael Humberto Larios, exministro de la Defensa Nacional de El Salvador, todos funcionarios cuando pasaron los hechos.

“Los citaron en calidad de testigos para ver si ellos se acordaban de algo por la situación de la bomba de Fenastras, pero ninguno de los tres, nadie dijo nada, en el caso del general Larios, él dijo, que definitivamente, en primer lugar no era su competencia, que él era ministro de la Defensa y que no sabía nada, eso fue todo lo que dijo”, afirmó el abogado del general Humberto Larios, Eduardo Cardoza.

Añadió que en el caso nadie es imputado, y solo habían sido citados para declarar como investigación que realiza la jueza, basándose en el Código Penal de 1974.

El fiscal de la Unidad Especializada de Delitos cometidos en el Conflicto Armado de la Fiscalía General de la República explicó que la declaración de los exmilitares busca conocer su calidad de funcionarios en ese entonces de la seguridad, si tras el hecho abrieron alguna investigación, y de haberla hecho, cuál fue el resultado. “El objetivo es llegar a los responsables de este hecho”, afirmó el fiscal del caso.

La declaración de los tres militares se suma a la de un testigo que declaró en diciembre del 2022, que relató que aproximadamente a las 12:30 del mediodía del 31 de octubre del 1989 un hombre colocó un saco de pita entre los dos portones de la sede sindical, y cuando alertó de la posibilidad de una bomba, fue cuando explotó.